26 marzo 2009

"NOS FUIMOS A PARÍS, PERO ESTABA CERRADO"

¿Por qué en la medida en que crecemos, vamos perdiendo paulatinamente algo tan maravilloso como la imaginación?

Días pasados, en la casa de mi suegra, Elisa y Javier, número 5 y número 6, respectivamente de mi "tribu", jugaban con su prima.

Elisa y Morita, así se llama, tienen 4 años, y Javier está por cumplir 3.

De repente, aparecieron desde el fondo de la casa, cargados de juguetes, caminando muy formalmente. Muy serios los tres.

"¿Dónde estaban?", preguntó mi suegra.

La respuesta de Elisa fue la frase que usé como título de la nota: "Nos fuimos a París, pero estaba cerrado".

Más allá de que resulta graciosa porque la dice una chiquita de 4 años, la frase parece tener el encanto y la magia de esas cosas que nacen de la imaginación pura y que pueden ser lo que uno quiere que sean.

Inmediatamente, Elisa, Javier y su prima Morita, "recién llegados de París, que estaba cerrado", cambiaron como mágicamente de situación, y Javier y Morita se transformaron, sin mucho esfuerzo, en "el perrito" y "la perrita" de Elisa.

Era la imaginación que les permitía jugar y ser felices en sus diferentes mundos imaginarios.

¿Por qué perdemos esa capacidad de imaginar cuando vamos creciendo?.

Supongo que una respuesta, de las tantas que debe haber, es que, si bien nuestros "talentos creativos" adquieren con el paso del tiempo características diferentes de esa imaginación infantil, tan inocente, tan pura, pero tan fascinante, están como demasiado orientados a "servir para algo".

Una suerte de "utilitarismo" propio de la madurez, hace que, en la medida en que crecemos, busquemos que nuestra imaginación nos permita desarrollar cosas que tengan alguna utilidad o les asignemos algún valor concreto.

¿No parece un poco triste?.

Adquirimos de chicos casi espontáneamente ese don maravilloso que es la imaginación, y luego dejamos que poco a poco vaya desapareciendo o sea remplazado por una especie de "imaginación adulta", más parecida a un "skill profesional" que a la capacidad de soñar.

Obviamente me quedé pensando sobre esto un rato largo y se me ocurrió una razón para todo esto que, por ser demasiado simple, ni siquiera sirve para hacer una teoría.

¿No será que la propia sociedad le impone al que va creciendo la obligación de ir "perdiendo" las características que se consideran propias de un niño y reemplazarlas por su "equivalente adulto"...?.

Hay varias cosas que me llevaron a pensar en esta posibilidad, pero sobre todo tres cosas puntuales.

La primera es que, así como los chicos realmente "se meten" en el mundo de los personajes, cuando uno se sienta a leerles "La cenicienta", "La bella durmiente", "Los tres chanchitos", "Caperucita roja", o cualquier cuento infantil clásico, a los más grandes nos pasa lo mismo.

Seguramente con historias como "Las aventuras de Tom Sawyer" o con la serie de "Los Hollister", cuando somos adolescentes, pero también con las novelas o los cuentos de Wilbur Smith, de Edgar Allan Poe, de James Chase, de John Grisham, o del polémico Dan Brown, cuando somos adultos.

No hay grandes diferencias en lo que es esa forma de "meterse" en la historia y ser parte de ella.

Y eso es imaginación.

La segunda es la tendencia que existe a ridiculizar a aquel que por un motivo u otro, se entiende que "quiere aparentar que es más joven".

No refiero a las típicas críticas a la forma de vestirse, que suele ser la primera manifestación de ese ataque, sino más bien a la crítica a la actitud de quienes son "acusados" se "hacerse los jóvenes".

Hay muchas y muy diferentes teorías en las que se basan los acusadores, que van desde "la crisis de los 40", hasta "el síndrome de Peter Pan".

No consideran la posibilidad de que esa "actitud más joven" no sea otra cosa que el haber evitado dejar atrofiar esos dones maravillosos que adquirimos en la niñez y que luego vamos dejando de lado por una imposición del contexto.

La tercera es esa mezcla de admiración, envidia y nostalgia que genera una respuesta como la de Elisa en la situación que describí al principio.

Nos admiramos de esa salida "casi poética" que solo puede tener un chico (o un poeta...), nos gustaría poder ser tan lúcidos como para dar una respuesta así en una situación similar, y añoramos aquellas épocas en que actuábamos de ese modo.

Sin querer y hasta sin darnos cuenta, "nos duele" haber perdido la imaginación y la capacidad de soñar que teníamos de chicos.

Vuelvo entonces a la pregunta con abrí este post: ¿Por qué en la medida en que crecemos, vamos perdiendo paulatinamente algo tan maravilloso como la imaginación?.

¿Será que nos lo impone la sociedad?.

Vale la pena pensarlo.

Sería genial poder ir también nosotros a París, y volver "porque estaba cerrado"...

44 Comentarios / DEJÁ EL TUYO:

Ana Cecilia dijo...

Ja ja, me encantó esa respuesta de los chicos, genial... Creo que la vamos perdiendo por todo lo que comentás, y para que no nos llamen “Don Fulgencio”, je; aunque pienso que no es lo mismo vestirse de pendejo que creer que uno lo es, ja ja. Particularmente, al ser escritora, (imagino, valga la redundancia, que a vos también te ocurre), me la paso volando todo el tiempo, y es lo mejor que nos puede pasar. Siempre he dicho que si estuviera en cana ni me daría cuenta, porque en mi cabeza está todo lo que quiero, y casi nunca, (aunque esté atenta a la actualidad e insulte a diestra y siniestra), suelo pisar la realidad. Precioso tu post, Ana C.

Juanqui dijo...

Gracias Ana!

Laura dijo...

Es que los chicos son unos genios!!!

Quién de nosotros, cuando chico, no imaginó o soñó volar como Batman o Superman...?

Por suerte no probamos...sino no estaríamos escribiendo y/o leyéndonos.

Beso

Juanqui dijo...

Jajaja!. Gracias Laurita. Un beso para vos.

Tomas dijo...

La frase que Paris estaba cerrado es buenisima, pero no estoy seguro que lo que perdamos sea la imaginacion, me parece que lo que perdemos es la inocencia.
Un abrazo !
Tomas

Juanqui dijo...

Gracias Tomás!. Hay varios que no escribieron pero q me contaron q piensan como vos.

Horacio Garcia Belsunce dijo...

En mi carrera de coach aprendi que "las cosas no son como las vemos sino que las vemos como somos" y este post demuestra que vos elegiste no perder esa maravillosa imaginacion, de lo contrario no hubieras podido observarla, interpretarla y escribir esta joyita

Soledad Vignolo Mansur dijo...

Que hermosa nota! Es muy interesante leerte, por la variedad y la calidad. pero esta vez, en especial, me hiciste sentir menos sola en el universo de lo posible, que es tan amplio como lo hagamos. Una gota de frescura en mi tarde. Gracias.

Juanqui dijo...

Gracias Horacio y Sole!. Muy generosos sus comentarios. :-)

Gabriela Kastner dijo...

GENIAL !!!!

Juanqui dijo...

Gracias Gab!

Bea Cippitelli dijo...

Que lindo es poder seguir sorprendiendonos con estos comentarios!!. Muy buena la nota.

Juanqui dijo...

Gracias Bea!

Florencia Zelarayan dijo...

Me encanto esto juanqui,los chicos nunca dejan de sorprender...desde esas salidas tan ppias y que te dejan MUDO de amor, hta sus miradas de sorpresa y entusiasmo ante las cosas mas simples que les ofrece el mundo!! Creo que es justamente ese entusiasmo sin límites el que uno deberia conservar del niño que llevamos dentro:"vivir la vida con pasión ... Read Morepor los pequeños detalles". Y el poder disfrutar de esas charlas de niños inocentes y emocionarnos con y por ellos: quiere decir que parte de ese niño aún está ahí. El otro dia me contó Ale una historia graciosa de 2 hijas de una médica del hospi: cansados y cada vez mas apretados con las 2 gordas durmiendo en su cama ( mala costumbre)..dps de varios intentos fallidos, decidieorn cerrar con llave la puerta de su cuarto..las 2 piojos de edades parecidas a los tuyos, empezaron a golpear ( en su arribo nocturno habitual) y ante la sorpresa: golpeaban cada vez mas: diciendo mamá abrinos "q somos familia" .Jaa. Bsos

Juanqui dijo...

Jajaja!. Pobres padres!. Gracias x leer la nota y comentarla, Flor. Beso.

Claudia Cabili dijo...

uyyyyy me mori de amor! y de nostalgia! supongo que todos deberiamos recuperar ese rinconcito lúdico e imaginario que supimos tener de chiquitos...

Juanqui dijo...

Gracias Clau x leer y comentar la nota!

Debbie Rosenfeld dijo...

Debbie Rosenfeld at 8:42pm March 26
Lo que vos describis como imaginacion a los 4 años, se llama en realidad pensamiento magico. Esto se da hasta los 6 o 7 años, pudiendose estirar hasta los 8, o 9 si la familia lo promueve. Ellos jugaban a que habian ido a Paris, pero reconocen la diferencia entre jugar a ir, o haber ido. Lo que todavia creen es que se puede ir magicamente y puede ... Read Moreestar cerrado.
Dentro de ese pensamiento esta la capacidad de los animales/personajes en los cuentos de hablar y de sentir como personas.
Creo que la mejor forma de que los chicos no pierdan la imaginacion es imponerles el aburrimiento, tiempo para no hacer nada, eso es lo que los adultos hoy perdimos.
Sentimos que no es productivo estar un rato sin hacer nada!
Sin imaginacion y sin tiempo al cuete, a quien miercoles se le hubiese ocurrido la teoria de la gravedad?

Juanqui dijo...

:-) Buen punto y buenba lección de cómo se manejan los chicos!. Gracias!

Silvia Paola Lynch dijo...

:) gracias, el otro dia en Twetter, alguien me dijo que si no me parecia que el ser chico era espectacular? yo, madre de 4 (mi hijo 8, y mis tres nenas de 6 casi 7, 2 y 9 meses en un par de dias) siento que no hay mejor regalo que ser niño, y frecuentemente recuerdo, gracias a ellos, lo simple y valiosa que la vida puede ser; para acortar la ... Read Morenostalgia que me ha dado con tu nota.... le respondi que yo sere niña por largo tiempo, y pense dentro de mi, hasta cuando mis niños crezcan (obviamente, sin ridiculizarles, algo asi como en secreto ja!) disfruto con ellos cada historia, y cada respuesta. A mi me dio durisimo, el dia que me entere que ya era "grande" no creo que sea una cuestion de sociedad, mas un resultado de inseguridad.... tu sabes el que diran!

Alejandra Ferhmin dijo...

quiero tener 6!!!! y esa magia, ternura, inocencia...creo que en la vida, casi para todos, son muy importantes las miradas que nos legitiman. esas miradas nos dan el pulgar para arriba, o para abajo. y todos sabemos que es más fácil de manejar un mundo de iguales...esa quizás es la esencia de socializarse, aprender qué si y qué no... y a veces el qué no es tan encantador!

Juanqui dijo...

Gracias Silvia y Ale x sus comentarios!

Lucia Marcela Carabajal dijo...

VOLVE OTRA VEZ ES CERCA! JAJA!

Juanqui dijo...

:-)

Juan Pablo Castex dijo...

Juan muy bueno gracias por compartir estos lindos renglones con nosotros!!que lastima que no conservamos mas cosas de la niñez!!!

Sandra Mora dijo...

Divinooooo!!! Me encanto!!!!
Cuando vamos creciendo lo que mas perdemos es la capacidad de asombrarnos, eso es lo que tienen los chicos y ademas no tienen miedo a critica.
Yo por eso decidi estudiar teatro para volver a jugar como los chicos
besitos

Graciela Patricia Diaz dijo...

Cuando se es chico, el mundo parece mágico y que todo se puede con un abrir y cerrar de ojos, como también el viajar sin moverse del lugar. Cuando crecemos, comenzamos a perder esa hermosa concentración de imaginar lugares, juegos, haciendo que tengamos que transitar otros caminos para realizar nuestros sueños, ya que no nos alcanza la imaginación... Read More, no está mal, solo es que queremos que sea real!
Pero los sueños y la imaginación siempre van a estar, quizás dormida o guardada en algún lugar, sólo hay que sacarla a pasear de vez en cuando. Abrazo

Juanqui dijo...

Gracias JP, Sandra y Graciela x sus comentarios!.
Sandra, buenisimo lo del teatro!!. Pago x verte... ;-)

Sandra Mora dijo...

Te aviso cuando estrenamos, y por supuesto que vas a pagar jejejeje.
Ale fue a verme y le gusto asi que podes preguntar
Besitos

Valentina Caceres Cano dijo...

Me encanto!!!

Juanqui dijo...

Gracias Valentina!

Graziela Dhora Gomez Veiga dijo...

muy interesante tu nota, creo que hay que agregar que perdimos la capacidad de asombro

Juanqui dijo...

Si, es un buen punto. Gracias Graziela!

Graziela Dhora Gomez Veiga dijo...

muy linda tu nota, yo siempre trato de sorprenderme sino la vida es muy aburrida, siempre le busco la vuelta, es un aprendizaje diario

Cecilia Codesido dijo...

Quien no sueña despierto? el que no sueña esta muerto. Por momentos hago locuras obvio sin olvidar que soy madre y no me importa. Un dia con mis amigas nos pusimos un piercing de esos tipo sticker en la nariz y salimos a tomar algo todas cuarentonas y si juanki yo escribi lo de Peter Pan.... quien no quisiera ser Wendy o Peter? Les recomiendo mi grupo Saint Brigid´s former student´s lleno de nostalgia. Ahora nos vamos con esas former students a hacer una de Peter Pan

Juanqui dijo...

Gracias Ceci!

Victor Daich dijo...

Juan Carlos esta vez estuviste sencillamente redondo.
A medida que en el colegio nos recortan las alas, plumita por plumita, para que no nos demos mucha cuenta, con "esa no es forma de expresarse de un chico de 7 años" o "a los 10 años ya deberias saber que las ciudades no cierran" o cosas por el estilo, todas muy pedagigicas y educativas, nos ... Read Morevan metiendo dentro del molde, poquito a poquito para que no duela, salvo cuando con un poquito mas de tiempo o de paciencia que todos los dias, podemos recuperar la magia de Pete Pan o de Elisa, Morita y Javier, mirando la realidad a travez de sus ojitos con la imaginacion intacta.
No pierdas esa capacidad de poder darte cuenta de lo "MARAVILLOSA" que es esa edad y capaz que con un poco de esfuerzo terminas siendo un niño mas.
Un Abrazo

Juanqui dijo...

Me encantó tu alegato contra esa suerte de "enciclopedismo" reinante!. Prometo no poner más "maravillosa"... ;-) Gracias x el comentario!

Ceci Primogerio dijo...

Juanqui, me encanta la nota que escribiste y la reflexión que elaboraste a partir del comentario y el juego inocente y mágico de Eli.
Como psicopedagoga puedo agregar que dentro del desarrollo madurativo de la persona, cada edad tiene sus características, y así como a cierta etapa de la infancia le corresponde el juego representativo, llamado "como... Leer más sí" del que habla Eli al irse a Paris sin viajar, por ejemplo; a la adultez le corresponde transformar esa actividad lúdica por el trabajo aferrado a la realidad, PERO es muy sano, y recomendable permintirnos seguir soñando, imaginando, y proyectando, inocente, mágica y creativamente nuetro trabajo y nuestra vida. Y para esto hay mucho que aprender de los chicos que viajan a Paris y vuelven porque está cerrado, que se convierten en perros en dos instantes, que dicen las cosas como son, y se saben reir se ellos mismos; en definitiva, que disfrutan de las cosas esenciales de la vida.

Juanqui dijo...

Gracias Ceci x tu comentario!. Interesante... Te mando un beso.

Lilly Roth dijo...

Me encantó!!
Nunca perdamos la curiosidad, la convicción de que la magia es posible aunque no sepamos cómo, la ilusión de que siempre hay algo más, algo fascinante para descubrir del otro lado de la curva, de que París puede estar detrás de esa puerta cerrada y tal vez hasta encontremos cigüeñas esparándonos. ¡GRACIAS! Mil gracias por recordarnos que esa magia aún existe.

Juanqui dijo...

Gracias a vos x leer y comentar la nota!

Veronica Piñero dijo...

Este post me hizo pensar, en la primera vez que fui a Paris, tenia 22 anios. Y estaba todo cerrado !!! Estaba cerrado porque era al dia siguiente de Navidad, recorrì Champs Elysées de noche, con los arboles llenos de luces, el Arco de Triunfo.... y pensaba... esto es impresionante....despues de ver esto, podré volver a sorprenderme? Por suerte la vida me demostrò que si !

Juanqui dijo...

Gracias Verónica!. Que bueno volver a Paris!

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