29 marzo 2009

LO FÁCIL QUE ES CONVERTIRSE INVOLUNTARIAMENTE EN CÓMPLICE DE UN LADRÓN

El viernes pasado, a la noche, fui con mi mujer y con uno de mis hermanos y su mujer, a comer a un restaurante en la zona de Núñez. No viene al caso dar el nombre.

Comimos bien y tomamos un gin-tónic y tres caipiroshkas.

Pedimos la cuenta, el mozo nos la trajo y dejamos junto al ticket una tarjeta de crédito para que nos cobrara.

Cuando estaba retirando todo para ir a hacer el voucher, así como al pasar, el mozo nos comentó que “se había olvidado de incluir las bebidas”. Sin pensarlo demasiado, le dije que no importaba, que nos hiciera un ticket aparte y que la cargara a la misma tarjeta. La respuesta fue “no, no hay problema, ya está…”.

Mi hermano se dio cuenta al toque. Lo que este hombre estaba haciendo era lisa y llanamente robarle al restaurante, ya que especulaba con que nosotros le pagaríamos las bebidas a él, posiblemente sumando a la propina una cifra aproximada de lo que nos hubiese costado si las incluía en la cuenta.

Como consecuencia de esto, mi hermano nos comentó que le había pasado algo parecido hace algún tiempo.

Regularmente iba a almorzar con gente de la empresa en la que trabaja a un restaurante en el microcentro. El dueño estaba por allí y los atendía siempre el mismo mozo. En la medida en que el mozo fue tomando confianza con ellos, comenzó a comentarles que “les había hecho marcar” menos cosas de las que consumían, agregando que la diferencia “después me la pagan directamente a mi”.

Como le molestó esa actitud y tener que dejar que este mozo le robara al dueño, mi hermano simplemente dejó de ir a ese lugar.

Cuando nos íbamos, mi mujer me comentó sobre “la rectitud” con que mi hermano se había manejado en el tema del mozo.

Confieso que me dio un poco de vergüenza…

La actitud del mozo de nuestro restaurante me había parecido rara, pero no me produjo nada en particular.

¡Tampoco había notado la actitud de mi hermano!.

Un espanto…

Eso me hizo pensar.

En los pobres dueños de estos lugares, que no sólo deben lidiar con la inseguridad natural de cualquier negocio a la calle que funciona de noche, sino además con estos “ladronzuelos” que están entre su propia gente, que roban sin que se note y que tienen casi siempre al cliente como un cómplice que no le presta atención a la maniobra, que hace la vista gorda, o que directamente se suma a ella.

En la conducta de quienes obviamente no somos ladrones, pero a veces sin pensar, o sin querer, nos hacemos parte de este tipo de avivadas, que se dan en restaurantes, pero también en muchos, muchísimos ámbitos de la vida cotidiana.

A partir de ahora me voy a fijar más en esas cosas.

Pero la verdad es que me gustaría haber reaccionado como mi hermano…

22 Comentarios / DEJÁ EL TUYO:

Lujan Fuentes Benitez dijo...

Qué me parece? patético, pero no es la priemra vez que lo escucho , o leo, como en este caso. Hay dos opciones...una,. ..no ir más; la otra...comentarle al dueño lo que está pasando.
Besos,Lukán

Graciela Rosana Sosa dijo...

En primer lugar, no deberías sentirte mal por tu "ingenuidad", que es de las que se valen estos personajes para sus sucias artimañas. Tu hermano al haber pasado ya por una situación similar, pudo elaborar una respuesta mucho mas rápida que la que nosotros podríamos haber hecho. Todo nos sirve de experiencia, aunque nos tome desprevenidos, andamos ... Read Morecon la guardia baja frente a estas "pequeñas" fechorías, es tanto lo que nos amenaza... Es justo tener que estar alerta ante todo y todos todo el tiempo? no, no lo es, es demasiado el trabajo intelectual que nos comporta estar a la defensiva all time.. Gracias por avisar!!! Antenas bien alertas, vermouth con papas fritas y Good Show!!! Buena semana!!!

Juanqui dijo...

Gracias Luján y Graciela x leer y comentar la nota!.
Saludos.

Ana Cecilia del Río dijo...

Rápidos los tipos ja. La verdad que como siempre saco las cuentas antes de pedir algo, no me hubiera pasado, pero si me llegase a ocurrir, te aseguro que se enteraría hasta el cana que cuida el lugar afuera, y el mozo se pondría más que colorado, aunque no creo que tuviese vergüenza... Interesante data para saber, Yo.

Juanqui dijo...

Jajaja!. Gracias Ana x el comentario.

Maximiliano Ortner dijo...

La verdad es que no me había dado cuenta de esta modalidad de afano (y por consiguiente la propia complicidad) Agradezco la "avivada" que me hacen para que no me suceda de nuevo.
Uno no tiene porque sentirse avergonzado por caer en un juego malicioso de un mozo que roba a sus empleadores ya que la mala intención no esta en uno. Lo que sí es reprochable es estar al tanto y hacer la vista gorda, sin importar la razón para esto. Como ejemplo se me ocurre el caso de los que dejan pasar a los que vienen corriendo después de haber "choreado" en la cancha. En mi opinión, esa actitud supera a la del chorro en sí mismo.

Juanqui dijo...

Gracias Maximiliano x tu comentario!.

Graciela Patricia Diaz dijo...

La verdad sorprendidísima, bueno es uno de tantos casos que los dueños llevan las de perder,no me pasó nunca ya que siempre miro la factura por si se "equivocan", no sería la primera vez que te cagaran un postre inexistente. Siempre hay que tener ojo de observador y eso es lamentable. Saludos

Juanqui dijo...

Gracias Graciela x tu comentario!

Fernando Solanet dijo...

Juanqui,
esto no es mas que parte de la moral que maneja las conductas en la Argentina. Si el que roba poco es vivo, el que roba mucho, que es?
Creo que lo que hay que hacer, es denunciar. En primer lugar al duenio. Robar al que te da de comer, que pena merece?
Ademas somos responsables de cambiar esta moral.
Reaccionemos !!!

Juanqui dijo...

Gracias Fer x leer y comentar la nota!

Bea Cippitelli dijo...

Furia. Creo que esa es la palabra que describe lo que siento. Es como cuando vas a un lugar y hay precios para extranjeros y para argentinos. No creo que esta sea la forma de mejorar y salir adelante. No te sientas mal por no haber tenido la misma reaccion que tu hermano. Creo que de ahora en adelante la vas a tener.

Juanqui dijo...

Gracias Bea x el comentario!.

Soledad Vignolo Mansur dijo...

Lo que pasa es cuando se camina recto por la vida, no se te ocurre que a cada rato se estan "avivando" a tu alrededor.Robarle a quien te da trabajo,merecería doble pena.

Juanqui dijo...

Gracias Sole x tu comentario.

Gabriela Kastner dijo...

Juan ... pasa mucho , yo no soy de mirar los bauchers o las cuentas.... pero pasa seguido que te agregan cosas que no pediste , cuando son varias las personas por ejemplo , pedis 6 cocas y te ponen 10 ..... hay que chekear los tikets , bauchers , cuentas , etc. a mi lo que me pasó es que de carrefour no me mandaron todo el envio a domicilio , después me di cuenta que me faltaron cosas....
Yo estoy en Nuniez .... a donde fuiste ???

Juanqui dijo...

Eeeepa!. Se dice el pecado pero no el pecador!. Te doy el dao x mje ;-) Gracias x el comentario!.

Charly Willius Karl dijo...

Qué tal Juan, lamentablemente esta es una práctica frecuente con los turistas y, cuando son extranjeros aún más todavía por la diferencia de cambio, haciendo quedar muy mal a nuestro país.

Claudia Cabili dijo...

Jamás pensé... gracias! ahora voy a estar más atenta.

Juanqui dijo...

Gracias Charly y Claudia x leer la nota!

Edward S. Isaacs dijo...

...este ejemplo es simplemente un microcosmo de la realidad en la Argentina; cuando la cultura de corrupcion se encuentra en todas partes, desde los ejecutivos a los lustrabotas, no es dificil pronosticar un futuro en un pozo de la cual nunca saliremos.

Juanqui dijo...

Gracias Edward x leer y comentar la nota!

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